Autobiografía


Creo en el tiempo como un niño le cree a su maestro. Creo en la mujer y en su prominencia sobre monumentos de barro construidos por el hombre para salvarse a sí mismo, mientras se debilita poco a poco. Pido a risas más risas porque la gente ya no ríe si no es por borracheras. Pido en flores y poemas lo que la gente olvida en sus jardines. Extraño la infancia con la misma sensación de extrañar lo que nunca he vivido. Entiendo al sol como un maestro de supervivencia y a la luna como una compañera de aventuras. Detesto los discursos religiosos, al clero mundano hipócrita, a los fieles predicadores de día e ingratos transgresores de noche. Respiro entre humo y luz natural lo que pretendo respirar mientras leo y así olvido el oxigeno tácito de la sociedad del siglo XXI. De complejidad visto las letras porque sonrío por cosas simples, y pretendo, así, crear un orbe en donde habiten las bellezas simples y los cantos profundos.


Francisca Noemí, Autobiografía.
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